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Próximos cambios que afectarán a las contrataciones online con consumidores

Dentro del marco europeo de adaptación legal a un mercado en el que crece la contratación de contenidos y servicios digitales, a finales de 2019 comenzó la transposición de dos directivas que determinan los derechos de los consumidores y la responsabilidad del empresario ante incumplimientos del contrato o por la venta de productos o contenidos defectuosos.

Sobre estas normativas que deberían desarrollarse en España antes del 1 de julio de 2021 y cuya aplicación se haría a partir de enero de 2022, a continuación, te explicamos los puntos más destacados:

Directiva (UE) 2019/770 relativa a determinados aspectos de los contratos de suministros de contenidos y servicios digitales

Se aplica a las ventas o el suministro de contenidos y servicios digitales (música, fotos, libros, películas, aplicaciones, software, juegos, servicios de almacenamiento cloud, redes sociales, correo electrónico) y aquellos que se pueden obtener en soportes físicos, mediante descarga o suscripción.

En referencia a estos contenidos y servicios, la tienda online estará obligada a:

_Entregar o facilitar el acceso de forma inmediata, asegurándose del correcto funcionamiento, teniendo en cuenta los requisitos para la instalación y cumpliendo con la normativa de propiedad intelectual;

_Suministrar el contenido asegurándose de que:
– dispone de las características de la descripción;
cumple con los requisitos y finalidades para las que se vende;
incluye los accesorios que se requieran para su utilización;
– cuenta con las instrucciones o asistencia técnica necesarias;
– aporta las actualizaciones pertinentes, siendo responsabilidad del usuario que las recibe ejecutarlas en un plazo razonable de tiempo tras el cual, en el caso de que se produzcan fallos o errores, el vendedor no será responsable, siempre que haya informado con claridad al cliente previamente;
– dispone de la cantidad y calidad que se espera del producto en base a lo ofrecido y especificado por el vendedor,

_Asegurar su correcta instalación o integración;

_Responsabilizarse de los fallos que se manifiesten en los dos años posteriores al suministro del contenido o servicio, o durante el tiempo que dure la suscripción;

_Demostrar que los fallos no existían en el momento de suministrar el contenido durante el primer año tras la venta. Quedan fuera de esta condición aquellos casos en los que haya incompatibilidad del contenido con el entorno digital del usuario;

_Devolver, total o parcialmente, el importe abonado por el usuario en los 14 días desde que el cliente lo solicita, utilizando el mismo método de pago elegido por el comprador;

El cliente por su parte:

Podrá solicitar la devolución del importe abonado, si no recibe el contenido o servicio contratado, si no se puede reparar, si la reparación no puede hacerse en un plazo razonable de tiempo o, si a pesar de intentar solventar los fallos, el mal funcionamiento persiste;  

– No podrá poner los contenidos o servicios a disposición de terceros;

– Tendrá que devolver, en el plazo de catorce días desde que informa al vendedor que desea la devolución, aquellos soportes duraderos que ha recibido para facilitarle el contenido o servicio contratado;

Directiva (UE) 2019/771 relativa a determinados aspectos de los contratos de compraventa de bienes

Se aplica a las ventas de bienes digitales, entendiendo por bienes digitales aquellos productos que incorporan contenidos o servicios digitales imprescindibles para asegurar su funcionamiento. Dentro de este contexto, regula las garantías legales y comerciales aplicables a los productos y los derechos que tienen los clientes cuando reciben un producto defectuoso o con fallos.

Para este tipo de ventas, las tiendas online estarán obligadas a:

Entregar o facilitar los bienes en perfectas condiciones;

Suministrar el producto acorde con la descripción, cantidad, características y calidad ofertadas y asegurándose que incluya las actualizaciones o accesorios necesarios para su uso;

– Asegurar la correcta instalación;

En cuanto a la garantía:

Responsabilizarse de los defectos de origen o fábrica que se manifiesten en el plazo de dos años desde la entrega o descarga. El plazo podrá ser superior cuando se trate de suscripciones que contemplen un periodo más amplio. En este sentido, se considerará que los defectos que se manifiesten en el primer año existían en el momento de la entrega y el vendedor se hará cargo, excepto cuando los errores se deban a un mal uso por parte del cliente. Si el defecto se manifiesta después del año, corresponderá al cliente demostrar que el mal funcionamiento existía en el momento de la entrega para poder solicitar que se ejecute la garantía;

Aplicará la garantía comercial ofrecida a sus clientes, relativa a la durabilidad del bien, y deberá aportarla en el momento de la entrega, en un soporte duradero, incluyendo los datos del garante y las indicaciones para aplicarla;

El cliente por su parte podrá:

Solicitar la reparación cuando se demuestre que el defecto es de origen. En el caso de que no se lleve a cabo, cuando a pesar de la reparación el fallo subsista o en los casos en los que se trate de defectos graves, tendrá la opción de solicitar la devolución parcial o total del precio abonado. Para que se pueda realizar la devolución total del importe abonado, el vendedor tendrá que resolver el contrato de compraventa;

Elegir entre la reparación o la sustitución, excepto cuando resulte imposible realizar alguna de las dos o la opción seleccionada suponga para el vendedor costes desproporcionados;

Dejar pendiente de pago el precio que aún no haya abonado hasta que el vendedor le entregue el producto reparado, se lo sustituya o se acuerde la devolución parcial o total del precio del producto defectuoso;

Admin Confianza OnlinePróximos cambios que afectarán a las contrataciones online con consumidores

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