España ha puesto en marcha el II Plan Sectorial de Consumo (2026-2029), una iniciativa clave para reforzar la vigilancia de mercado de productos no alimentarios y garantizar el cumplimiento de la normativa europea en materia de seguridad, calidad e información al consumidor.
El plan se enmarca en el Reglamento (UE) 2019/1020, que establece la obligación de los Estados miembros de supervisar que los productos comercializados cumplen con los requisitos necesarios para proteger la salud, la seguridad y los derechos de los consumidores.
Mayor control en un mercado global y digital
El nuevo plan responde a un contexto marcado por el crecimiento del comercio electrónico y la globalización de las cadenas de suministro. La facilidad para adquirir productos desde cualquier parte del mundo —especialmente a través de internet— incrementa los retos para las autoridades a la hora de detectar productos no conformes e identificar a los responsables.
En este escenario, la vigilancia de mercado se refuerza como herramienta esencial para garantizar que los productos que llegan a los consumidores cumplen con la normativa, independientemente de su origen.
Impacto para ecommerce y operadores online
El plan incluye obligaciones específicas para los operadores económicos que participan en la cadena de suministro —fabricantes, importadores, distribuidores y vendedores online—, especialmente en lo relativo a:
- La correcta información al consumidor.
- El cumplimiento de los requisitos de seguridad y calidad.
- El cumplimiento de la legislación marcada por la Unión Europea aplicable a los productos no alimenticios destinados a las personas consumidoras.
Para ecommerce y páginas web, esto implica una mayor responsabilidad sobre los productos que comercializan, incluso cuando proceden de terceros países o marketplaces internacionales.
Refuerzo de la protección al consumidor
El objetivo principal del plan es garantizar los derechos básicos de los consumidores, asegurando que los productos sean seguros, cumplan con los estándares de calidad y ofrezcan una información adecuada.
En un entorno cada vez más digitalizado, esta iniciativa contribuye a reforzar la confianza en el comercio online y a mejorar la transparencia en el mercado, aspectos clave tanto para consumidores como para empresas.



