Andalucía intensificará la vigilancia del mercado con un amplio programa de inspecciones de consumo en 2026

La Junta de Andalucía pondrá en marcha a lo largo de 2026 un ambicioso programa de control del mercado a través de su Plan Anual de Inspección de Consumo, que prevé 18 campañas específicas y cerca de 9.000 actuaciones inspectoras en distintos sectores económicos. Esta planificación busca reforzar la protección de las personas consumidoras y asegurar el respeto a la normativa vigente.

El plan se articula en torno a tres grandes ámbitos de actuación: servicios, productos industriales y alimentación, combinando controles presenciales, revisiones documentales y análisis de muestras para verificar la seguridad, la información facilitada y las condiciones de comercialización.

Especial atención a los servicios

La mayor parte de las actuaciones se desarrollará en el sector servicios, con aproximadamente 5.000 inspecciones. Las campañas previstas abarcarán áreas clave del consumo cotidiano, como la actividad de los establecimientos comerciales, la contratación online, el mercado de la vivienda, la publicidad y las prácticas comerciales, así como sectores especialmente sensibles como la restauración, los talleres de reparación, las academias de formación y los suministros básicos de electricidad y gas. También se reforzará la supervisión de posibles cláusulas abusivas en contratos bancarios.

Seguridad de los productos industriales

En materia de productos industriales, el plan contempla unas 2.000 actuaciones, distribuidas en cinco campañas centradas en la seguridad y el correcto etiquetado. Estas inspecciones pondrán el foco en productos de uso común y, especialmente, en aquellos destinados a la población infantil, como juguetes, disfraces y artículos de puericultura, además de la participación en los controles coordinados a nivel nacional para la vigilancia de productos no alimentarios.

Controles en la cadena alimentaria

El programa de inspección se completa con cuatro campañas en el sector alimentario, que sumarán alrededor de 2.000 controles. Las actuaciones se orientarán a comprobar la calidad y la información ofrecida al consumidor, con especial atención a productos de gran relevancia en Andalucía como la carne y los elaborados ibéricos, así como al aceite de oliva, además de los controles incluidos en el Plan Nacional de la Cadena Alimentaria.

Con este plan, la Junta de Andalucía refuerza su labor de supervisión y defensa de los derechos de las personas consumidoras, apostando por un entorno comercial más seguro, transparente y equilibrado para la ciudadanía.